Sigmund y Albert, ya recuperados, siguen enfrascados en la discusión de fórmulas… pues por mucho que te empeñes, Albert, mi Entwurf no funciona así! (dice Sigmund). Hay estancamientos, no puede ir a la velocidad de la luz para saltarse el tiempo, es más: no tiene reloj!. Albert, desesperado por no decirle que es Kant, calla. En la sala continua, se han quedado Melanie, Anna, Lacan, discutiendo con Adler, Young y Wilheim que se han unido a la historia tras enterarse del desmayo de Sigmund. No, dice Anna, a mi padre no le digo que estáis aquí, porque os tiro!, y me dejo a mi de gran faraona, dueña y señora… no! y no se hable más!. Melaine y Lacan se miran al borde del ataque de risa!. Entra God… ¿Dónde esta Albert?. Habitación derecha, esa puerta.

God, sopla aeolicamente (fuerte), enviando todas las puertas y paredes al fondo del universo… pues esta hasta la coroneta

divina i el reservorio de almas, de los juegueticos terrestres!... Levantan todos la vista, y ven ante ellos cada uno una cosa… pero que asusta mucho. Es God, disfrazado del fantasma de cada uno.
Pues no hay manera dice God, de que me acepten la plenaria de la ponencia! Gabriel esta en la tierra, vuestro

aburrido planeta y no encuentra a la Bruixa ni l’espillet!, que encima se ha metido en eso que llamáis política! Polvos de la Santa Sede!, alguno de aquí tiene influenza?
Yo, yo, moi, moi, je, je, me, me, ichic, ich (en alemán), van diciendo uno a uno en su langue. Sigmund en hebreo antiguo: Gott, sé de la sexualidad!… y vuelta a empezar, yo, yo, moi, moi, je, je, me, me, Ich, Ichs… La sexualidad?, dice God. Lacan, el más atrevido: no ha dicho “polvos de la santa sede?... Freud, mon dieu: la pulsión!, Anna: el super-ego, Melanie: el objeto, Lacan: el sinthome, Wliheim: el orgon… God! hace señal de Basta! Y suspira… ya sabía cuándo me pidieron la palabra, y se la di a cambio de que aceptaran la sexualidad, ya sabía que enloquecerían…
Gabriel baja de la nube y sigue su exploración… de montgottles während… han pasado varios

días, en los que el teléfono no ha sonado, y del cielo no ha parado de caer agua, rayos y truenos. Varios días en los que l’espillet, la bruixa i la gata, que ya tiene libertad de expresión (por eso sale en esta historia), han estado absortos en el cielo gris y las nubes negras… Sra, dice l’espillet, que raro el teléfono no va! Bruixa, millor!, pero l’espillet que se aburre llama al 1002… “si están abonados a la compañía, sigan esperando que con tanta gota freda, se han quedado sin que nos salga de las pelotas conectarlos, (dice una máquina a modo de excusa), estamos haciendo un ERE, que no se entere el gobierno, y encima los esclavos de los países que no pintan una puta mierda, están de huelga, de bocas y oídos off.
L’espillet, que tiene recursos, y sabe que la Sra, ahora no, pero luego se encolerizará, mira cuándo quitan el secreto del sumario de la mafia Gurtell… uff, urgen las comunicaciones, i chilla!. Espillet! que pasa? la Bruixa. Nada, nada Sra… se me ha roto un trocito del cuadrante superior derecho… Ay… sin hache!
La bruixi desbaratada, sin soportar apenas la herida de l’espillet… apunto de
conjurar para curar a su espejo… espera un time i le pone una tirita… y piensa: ya lo embrujare mañana…
Martes 6-13-20-27
Teresa Ferrer
La narradora: me han pedido que traduzca casi todo el texto al castellano, por eso de lalangue que no entiende la gente de fuera de aquí, pero la hystoria se desarrolla en varias langues.